• Trabajo con comunidades

    Somos un equipo interdisciplinar que trabaja de la mano con diferentes comunidades, indígenas y artesanas, alrededor de Colombia.  

    Tenemos claro que el encuentro con el otro es el que posibilita el crecimiento, la expansión, tal como una espiral. Nuestro hacer, por lo tanto, se cruza en su recorrido por muchas manos. Manos creativas, artesanas, tejedoras, y muchas otras le imprimen su alma a cada uno de nuestros Tigres. 

  • La comunidad indígena Iku, comúnmente llamada Arhuaca, que habita Gonawindúa, La Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia; fue la primera comunidad indígena con la que empezamos a trabajar, hoy son nuestra familia y parte esencial de lo que somos.

    Trabajamos junto a varias familias en Agua Dulce, dentro del resguardo indígena de Sabana Crespo y en Nabusimake, pueblo sagrado para los Iku, en el departamento del Cesar, Colombia. Con ellos tejemos mancomunadamente desde el año 2018. 

  • Procesos que se hacen de la mano, mientras cada uno aprende del oficio del otro.

  • Una de las gwatis llevando un Tigre de la forma como tradicionalmente se llevan las mochilas: en la cabeza.

  • El orgullo de las tejedoras al conocer el resultado final de las piezas creadas en conjunto.

  • En la foto: María Victoria Villafaña, abuela tejedora, hilando algódon Escorpión nativo de la SNdSM.

  • Cada tejedora marca su mochila. Las piezas tejidas son recolectadas por la familia Torres.

  • En la foto: Cecilia, Salomón y Nellis revisando medidas para hacer nuevas piezas tejidas.

Comunidades que se han unido

La comunidad indígena Wayúu, se sumó a nuestro tejido en el año 2022, aportándole a nuestro trabajo todo el fuego y el color del alma de las mujeres Wayúu. Trabajamos con un grupo de mujeres pertenecientes al clan Pushaina en el territorio de la comunidad de Kasiwoliun, cerca al Cabo de la Vela, en la Alta Guajira. 

En el transcurso de la historia de TdS nuestro trabajo ha sido enriquecido por comunidades artesanales en: San Agustín, Huila; Yopal, Casanare; y Medellín, Antioquia.  

Tenemos la certeza que a nuestro camino se seguirán sumando muchas manos más.