Una guía de Tigre de Salón

Cuidado y limpieza

Un Tigre está hecho para quedarse contigo toda la vida. Para que eso suceda, necesita tu cuidado.

Trabajamos con materiales naturales: cuero, lana, algodón, fique, barro y madera. Son materiales vivos que responden a la luz, a la humedad, a tus manos y a la forma en que los usas. Por eso cada Tigre cambia con el tiempo, y en ese cambio está su belleza.

El cuero envejece contigo

Con el uso, el cuero se oscurece, se ablanda y adquiere un brillo propio. Guarda las marcas del recorrido: un roce, una línea fina, el lugar donde siempre lo apoyas. Esto se llama pátina, y es lo que hace que tu Tigre sea único y solo tuyo.

Las piezas tejidas también cuentan su historia

Las fibras naturales se ablandan, se aflojan y se desgastan con el uso, como todo lo que vive y se usa. Este desgaste es parte del ciclo natural de las cosas, no un defecto. Con cuidado, ese ciclo puede ser muy largo.

Manos terminando un borde de cuero
Una mano reposando sobre un bolso de cuero
Un Tigre terminado reposando sobre baldosas de terracota

Cómo limpiar tu Tigre de cuero

  1. Límpialo con regularidad y de manera pareja. No te enfoques solo en las manchas: limpia toda la superficie para que el color y la textura envejezcan uniformemente.
  2. Usa un paño suave, ligeramente húmedo y bien escurrido, con una pequeña cantidad de jabón suave de pH neutro. Pasa el paño con delicadeza, sin empapar el cuero.
  3. Retira cualquier residuo de jabón con un segundo paño húmedo y déjalo secar.

Cómo hidratar el cuero

Cada dos o tres meses, o cuando lo sientas seco, hidrata tu Tigre para mantenerlo flexible y bonito.

  1. Aplica una crema para cuero neutra (sin color) en capas finas y parejas, igual que si cuidaras tu propia piel.
  2. Antes de aplicarla en toda la pieza, pruébala en un lugar escondido. Algunos productos oscurecen el cuero.
  3. Deja que el cuero absorba la crema y luego retira el exceso con un paño limpio y seco.

Si tu Tigre es tejido o de tela

  1. Lávalo a mano en agua fría con un jabón suave.
  2. No lo retuerzas. Presiónalo con suavidad para sacarle el agua.
  3. Si tiene partes de cuero, mantenlas secas.
  4. Déjalo secar a la sombra, en un lugar con buena ventilación. Si puedes, acuéstalo plano y rellénalo con una toalla para que conserve su forma.
  5. No lo laves en lavadora ni lo seques en secadora.

El secado es clave

Después de limpiarlo o hidratarlo, deja que tu Tigre se seque por completo antes de guardarlo. Esto previene moho, olores y daños en el material.

Si le llueve, retira el exceso de agua con una toalla, sin frotar, y déjalo secar al aire. No uses secador de pelo ni calefactor, y no lo dejes al sol: el calor directo reseca y agrieta el cuero.

Cómo guardar tu Tigre

  1. Guárdalo en su bolsa de tela original, hecha para que el material respire y lo proteja del polvo. Evita las bolsas de plástico, que atrapan humedad.
  2. Guárdalo en un lugar seco, fresco y bien ventilado.
  3. En climas húmedos, puedes poner una bolsita de sílica gel dentro de la pieza.
  4. Si no lo vas a usar por un tiempo, sácalo de vez en cuando para que respire.

Qué evitar

Luz solar directa por tiempos prolongados

Puede cambiar el color de tu pieza.

Tinta de bolígrafo y marcador

Estas manchas no se pueden quitar.

Aceites y productos grasos

A menos que sea para hidratarlo.

Alcohol, gel antibacterial, perfume, toallitas húmedas, quitamanchas y químicos

Resecan y manchan el cuero y las fibras.

Roce constante con denim oscuro u otras telas que destiñan

Especialmente sobre cueros claros.

Sobrecargarlo

Estira las costuras y el tejido.

Si algo pasa

Limpia la suciedad, grasa o cualquier otro percance lo antes posible para que no se asiente. Si tienes una mancha difícil o tu pieza necesita más atención, escríbenos antes de intentar remedios caseros. Para eso está nuestro programa de reparación: reparar antes de reemplazar.

Cuidar tu Tigre es una manera de cuidar el tiempo, las manos y la tierra que lo hicieron posible.

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