Regenerar es escuchar

La búsqueda de un cuero en coherencia

Conoce nuestros Tigres de cuero

"En silencio, observo. Atenta, escucho. 

Te siento. 

Me presento, soy quien busca la vida haciéndose millones de preguntas, con humildad y respeto. 

Busco conocerte un poco más con cada segundo que habito en presencia, para poder trabajar bajo tus formas. 

Aprendo a cuidarte al reconocerme sostenida por ti. 

Cuidarte. Cuidarme. 

Cuidarnos. 

De ti aprendo a honrar la muerte, pues sé que esta no pasa en vano. De la muerte surge la vida. 

Todo pasa, pero nada en vano. 

Busco el balance. Sé que para poder recibir debo también dar algo a cambio. Así todos tendremos lo que necesitamos. 

El agradecimiento toma forma de ofrenda cuando nace de mis manos. 

Guarda silencio, observa. Atento, escucha. 

Siente. Me sientes."

Escribí este texto hace un tiempo, cuando estaba planeando el guion del video que grabaríamos junto a Daniela Carvajal. La idea era contar el proceso del cuero proveniente de ganadería regenerativa que empezaríamos a usar en Tigre de Salón. 

Quise escribir, por encima de un texto técnico o explicativo, lo que sentía y lo que había movilizado en mí el deseo de buscar un cuero que le hiciera más sentido a esas vibraciones del corazón que me habitan siempre, llenas de preguntas y cuestionamientos. 

Siendo absolutamente honesta, el uso del cuero siempre me generó punzones en la barriga. Sabía que algo no me hacía sentir bien, algo no me hacía sentir orgullosa. Y lo sabía desde el principio, pero no encontraba la respuesta adecuada para reemplazar este material que cumplía con muchos atributos importantes para Tigre. Un material natural, duradero y resistente, que pudiera ser trabajado por manos artesanas, bello en su materialidad y que eventualmente, después del paso del tiempo, volviera a convertirse en tierra. 

Un sintético de plástico, definitivamente, no sería la solución. 

En el transcurso de los años tuve varias conversaciones con amigos —veterinarios, expertos en sostenibilidad y defensores de la naturaleza— con el fin de entender qué posibilidades podía tener. Pero las soluciones, en ese entonces, no tenían una respuesta clara sobre cómo obtener un cuero responsable con la tierra en Colombia. 

En aquel tiempo, el término “regenerativo” aún no estaba inmerso en nuestra cotidianidad y existían pocas personas expertas en el tema. La ganadería extensiva era la lógica en el campo colombiano, talando grandes extensiones de bosque y selva nativa y erosionando los suelos, aunque seguía siendo una de las principales fuentes de trabajo en nuestro territorio. 

Lo maravilloso de este relato es que esos punzones, en forma de preguntas, estaban latentes en muchos corazones. El enfoque regenerativo del agro y la ganadería fue expandiéndose, en espiral, hasta llegar a nuestro país. Y, maravillosamente, esos mismos amigos, Esteban Gil y Federico Botero, con quienes hablamos largas horas sobre sostenibilidad, ahora trabajaban con procesos regenerativos siendo parte del equipo de Biosuroeste, agroparque modelo de desarrollo territorial regenerativo ubicado entre Valparaíso y Támesis, en el suroeste antioqueño. 

A través de ellos llegué a la ganadería regenerativa y a John William Ruiz, un ser que, con tan solo escucharlo, me inspiró aún más a cambiar el mundo un acto a la vez, con convicción y fe. 

John es un sabedor regenerativo, veterinario y ganadero, quien, junto a su padre, dirige la finca San Pao, ubicada en Yondó, Antioquia, una finca que trabaja bajo un enfoque regenerativo, devolviéndole vida al suelo y al territorio. 

En San Pao se respira abundancia. Árboles nativos nacen de sus suelos y especies que habitaban hace años, como el jaguar, están volviendo a dejar sus huellas en la tierra húmeda. Del ganado se encarga el pastor, quien, a pie, los guía para pasar de un lugar a otro, dándole espacio a la vida para que fluya. La ganadería en este lugar sigue siendo además una fuente de trabajo digno para muchas familias. 

El cuero que resulta del ciclo natural de la vida-muerte-vida de la finca San Pao y del Agroparque Biosuroeste es el que usamos en Tigre de Salón desde principios del año 2025, convirtiéndonos en guardianes de su trazabilidad: desde el territorio hasta la curtimbre y, finalmente, su llegada a nuestro taller de marroquinería en Medellín, para ser transformado en un Tigre bajo las manos de Pirry, nuestro artesano.

"En San Pao se respira abundancia. Árboles nativos nacen de sus suelos y especies que habitaban hace años, como el jaguar, están volviendo a dejar sus huellas en la tierra húmeda"

Así es nuestra conexión con el material

Ahora puedo imaginarme que muchos se preguntarán qué significa entonces “regenerativo”. Para mí, hoy la respuesta es simple: regenerar es estar atentos a la naturaleza para trabajar de la mano con sus enseñanzas, promoviendo así la vida. 

La tierra es la que nos enseña a vivir. Debemos aprender a escucharla, sintiéndola con todo nuestro ser. Al trabajar de la mano con ella podemos cuidarla para cuidarnos. Al restaurar la tierra nos estamos restaurando a nosotros mismos. 

La reciprocidad es la base de la vida. Debemos tomar, pero siempre dar algo a cambio. Nada se puede desperdiciar y es importante honrar lo que se ha tomado, haciéndolo valioso y disfrutándolo con gozo. 

El disfrute a conciencia se puede convertir en todo un ritual. Ritualizar la cotidianidad es la forma más pura del agradecimiento. 

Regenerar no es una técnica, es una forma de escuchar. 

Hoy, cada vez que veo un Tigre de cuero, lleno de vida y marcas, ya no siento punzones. Siento gratitud. Sé de dónde viene. Sé a quién honra. 

Ahora sabes que, al llevarlo, también estás cuidando la tierra.